Cómo se le llama a un vino malo

Acerbo: Diríase que el vino es áspero, duro y ácido al unísono, un desastre. Acidulo: En la cata diríase que el vino tiene una acidez excesiva y desapacible. Acuoso: Un vino sin matices tal y como si podría haber sido aguado, como lo hacían los cuidadores en los viejos tiempos.

¿Cómo se llama un vino malo?

A la hora de disfrutar de una copa de vino, es importante saber tanto cómo elegir uno bueno como reconocer uno malo. Conocer las características del vino malo puede ayudarte a evitar comprar o beber una mala botella. Pero antes de hablar de cómo identificar el vino malo, hablemos de lo que hace que un vino sea bueno.

El buen vino suele tener una acidez, unos taninos y un alcohol equilibrados, sin sabores ni aromas extraños. El buen vino también tiene un nivel adecuado de complejidad de aromas y sabores, así como un buen color y textura.

El vino malo, en cambio, se caracteriza por una serie de características indeseables, como sabores desagradables, aromas o gustos acres y un color desagradable.

En cuanto al vino malo, no existe una definición única, ya que sus características varían según el tipo de vino de que se trate.

Entonces, ¿cómo se llama exactamente a un vino malo?.

El término para un vino malo depende de la cuestión concreta. Por ejemplo, si un vino tiene mal olor o sabor, podría denominarse «avinagrado» o «acre».

Estos términos se utilizan para describir los vinos que tienen un olor y un sabor agrios, avinagrados, que suelen ser el resultado de un tipo de bacteria llamada acetobacter.

Otros términos utilizados para describir el vino malo son «turbio», que se refiere a un vino que huele y sabe a moho, y «delgado», que se refiere a un vino que carece de complejidad de aroma y sabor.

Además de las descripciones anteriores, algunos vinos malos también se conocen por sus defectos de producción. Entre los defectos de producción más comunes están la contaminación del corcho y la oxidación.

El sabor a corcho es el resultado de un compuesto químico llamado TCA, o tricloroanisol, que está presente en algunos tapones de corcho y puede transferirse al vino, dándole un olor y sabor a moho.

La oxidación, por su parte, se produce cuando un vino se expone demasiado al aire, lo que da lugar a un vino con un sabor y un aroma desagradables y oxidados.

En definitiva, la mejor forma de identificar un vino malo es simplemente tomar un sorbo y decidir por ti mismo si te gusta.

Muchos factores pueden influir en la calidad percibida de un vino, como el tiempo, el almacenamiento y el entorno en el que se sirve.

Pero si detectas alguna de las características descritas anteriormente, lo más probable es que el vino sea malo y debas evitarlo.

Evitar el vino malo

Una de las mejores formas de evitar el vino malo es comprarlo a vendedores y marcas de buena reputación. A menudo, el vino malo no es un reflejo de la calidad de la uva, sino de malas prácticas de vinificación. Al comprar a proveedores y fabricantes conocidos, puedes estar seguro de que estás adquiriendo vino de buena calidad.

Otra forma de asegurarte de la calidad del vino que compras es prestar atención a la añada. La añada se refiere al año en que se cosecharon las uvas, y suele estar impresa en la botella o en la etiqueta. En general, lo mejor para comprar vinos de buena calidad es ceñirse a las cosechas más recientes.

Por último, no tengas miedo de experimentar. Prueba distintos vinos y estilos y hazte una idea de lo que te gusta. Conocer tu propio paladar te ayudará a distinguir los vinos buenos de los malos.

Vino con TCA

Es el tradicional “gusto a corcho”. Es un defecto del vino bastante frecuente y uno de los más importantes fundamentos de devolución del vino en los sitios de comidas.

Este fragancia lo generan los elementos volátiles que podemos encontrar en el corcho y la madera usados en la bodega.

Tanto el corcho como la madera son elementos naturales capaces de sostener un sinnúmero de microorganismos como hongos, diastasas y bacterias que tienen la posibilidad de generar cambios olfativos desapacibles, donde se generan reacciones bioquímicas como la metilación de los clorofenoles.

Los clorofenoles proceden de los compuestos químicos usados en el régimen del corcho y la madera. De los compuestos resultantes, el TCA es el mucho más popular, pero asimismo tienen la posibilidad de presentarse otros como el tricloroanisol o el tetracloroanisol TeCA.

Sea como fuere, el fragancia y el gusto del corcho no es del gusto de todos y se considera precisamente un defecto del vino.

¿Qué es el vino picado?

La mezcla química de alcohol, oxígeno y nuestra querida bacteria acética oxida el etanol, transformándolo en ácido acético: vamos, vinagre.

¿De qué manera sabe el vino picado?

Vas a poder reconocerlo de manera fácil pues el vino va a haber perdido sus aromas auténticos, no va a haber indicio de fruta en su gusto, y va a ser sustituido por un gusto amargo a vinagre o manzana oxidada.

¿De qué forma eludir el inconveniente del vino deteriorado?

Si bien es el resultado de un desarrollo natural y biológico, hay algunos componentes que tienen la posibilidad de contribuir a eludir que el vino se eche a perder, como son los datos de conservación. Aquí existen algunas recomendaciones.

La manera en que escoge guardar su vino puede ayudar a que se eche a perder. Las botellas tienen que guardarse en un espacio fresco y ventilado sin cambios bruscos de temperatura.

Vinos picados

Merced a los varios adelantos que se hicieron en la vinificación, raras veces se transforma en vinagre. No obstante, si un vino tiene un fragancia desapacible, estuvo bastante tiempo en la botella, o si estuvo un buen tiempo abierto y estuvo en contacto con el oxígeno, es posible que esté picado, o sea, se haya transformado en vinagre.

En el momento en que el vino está oxidado frecuenta olfatear a moho oa cocido. Estos vinos tienden a estropearse transcurrido un tiempo, aun si no fueron libres. Varios vinos de calidad tienen la posibilidad de oxidarse si el aire entra en la botella, estropeando el vino.

De la botella a la copa…

Nota: en ocasiones culpamos al vino en el momento en que la copa fue la responsable del delito contra el elixir… Es esencial revisar que nuestros vinos no huelan (a nada) ni tengan polvo u otros elementos extraños.

Para finalizar, el misterio para conseguir nuestro buen vino es examinar y evaluar siempre y en todo momento distintas etiquetas para seleccionar las mucho más correctas a nuestros deseos, gozando de nosotros al límite y sin pararnos a meditar bastante y estimar cuáles son los buenos. y mal.

Conclusión

No existe un único término que pueda utilizarse para describir un vino malo, ya que sus características variarán en función del tipo de vino y de sus defectos de producción. Sin embargo, hay una serie de señales a las que hay que prestar atención, como los aromas acres, el olor y el sabor a moho, y la ausencia de complejidad en el aroma y el sabor. La mejor forma de evitar el vino malo es comprarlo a vendedores reputados, prestar atención a la añada y conocer tu propio paladar. Con un poco de práctica, pronto serás capaz de reconocer los vinos de buena calidad de los malos.

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